Compañeras adentro ? compartiendo historias

Silvia Tello
Una visita a la prisión no se compara a nada antes vivido. Tomar la mano de una compañera y sentir su fuerza y resistencia es una experiencia unica que solo puede compararse con el deseo de querer ver a estas mujeres libres.
He recopilado algunas historias combinadas que son las voz de muchas mujeres adentro y debe ser inspiración a todas para luchar.
Una historia nos cuenta de una mujer que vino a este país en busqueda de una vida con dignidad bajo condiciones muy duras. Ella vino muy joven, sin su familia, tan solo con el hombre que era su novio en ese entonces. Tambien siendo muy joven tuvo su primer hijo. Ella nos describió como tener su primer hijo fue su salvación del aislamiento que vivia en este país.
Su pareja era un hombre abusivo, y en una relación abusiva el abusador no solo dañará a su pareja si no que también a todo lo que la rodea en este caso siendo su hijo mas pequeño, un golpe brutal le quitó la vida al niño. Llena de confusión ella llevó al niño al hospital sin poder comprender lo que había sucedido.
Ella fue acusada de algo que no hizo y se encontraba sola por que su pareja la había abandonado.
A ella la metieron en prisión pero todo sucedió tan rápido que aunque ella se declaró inocente nadie la escuchó, en medio de toda la confusión, la pena y el dolor ella no pudo darse cuenta de lo que realmente había sucedido ni entender que el abuso de su pareja pudo convertirse en la razón por la cual ella estaba ahora en prisión. Ella tenía un abogado que le dijó que la ayudaría en su apelación pero ya hace algunos años desde la última vez que ella recibió noticias de él.
Su madre ( quien vino después a este país) tiene la custodia de sus otros hijos y cada dos o tres meses recibe una visita de ella.
Este no es un caso aislado. Otra mujer que conocimos perdió a su hijo bajo similares circumstancias y fué puesta en prisión por un crimen que no cometió. En su caso su pareja la amenazó con matar a sus otros hijos si ella hablaba sobre lo sucedido o del abuso en que ella vivía.
Otra mujer nos pudo contar su historia de lucha para mantener sus derechos de madre desde que entró a la prisión. Sus hijos mayores estan en su país de origen pero los mas pequeños estan con padres temporales (Foster parents) y corre el riesgo de no volverlos a ver. Desde que fue separada de sus hijos ella no ha hecho mas que presionar y presionar con abogados, trabajadores sociales e incluso con CCWP para tratar de hallar la forma de comunicarse con ellos y obtener información de sus derechos de madre. Siendo ella indocumentada el riesgo de perder a sus hijos se ha? mayor que el de otras mujeres que no lo son y estan prisión. Recientemente ella se enteró de que NO ha perdido sus derechos como madre, asi que ella siente que toda su lucha valió al saber esto. Luchar por sus derechos siempre sera un sí o si para ella.
Las mujeres en estas historias y tantas otras con las que hablamos nos cuentan acerca del racismo y discriminación que sienten dentro de prisión, por ser Latinas, por hablar Español y por no estar acostumbradas a ser rudas.
Ellas nos cuentan sobre la opresión y la humillación por parte de los guardias de seguridad y mujeres de otras comunidades que han internalizado el racismo de tal manera que lo reproducen adentro.
Pero también nos contaron sobre sus fuerzas y deseos. Nos contaron sobre querer que el tiempo pase y de hacer esto posible en su propia manera, hallando la forma de empoderarse para que nada las haga sentir menos que otras. Cada día es lo que cuenta y cada día esta en sus manos y en las de nadie mas.
Cada historia tiene tras ellas cientos de nombres de mujeres que enfrentan encarcelamiento, deportación o detención. Necesitamos de su apoyo para alcanzar a nuestras compañeras para que asi podamos romper los barrotes que separan una realidad en dos mundos diferentes.